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Biopsia de hígado

biopsia de hígado

Que es y cuando es necesaria

Una biopsia de hígado es una toma de una muestra de tejido hepático. Su médico le solicitará esta prueba con el fin de descartar o confirmar diagnósticos como la metástasis, el hígado graso o la cirrosis. Es importante recalcar que la biopsia hepática es un elemento más que el médico tiene para realizar el diagnóstico de muchas patologías primarias hepáticas, ya que siempre se ha de tener en cuenta la clínica del paciente.

El por qué se hace una biopsia de hígado o hepática

La biopsia de hígado tiene tres posibles propósitos. En primer lugar puede ser una biopsia con fines diagnósticos, sobre todo en aquellos casos en que los síntomas o signos no son típicos de una enfermedad en concreto. También puede tratarse de una biopsia de valor pronóstico, sobre todo en casos de infección por el virus de la hepatitis C (VHC) o cirrosis biliar primaria, patologías en las que la fibrosis que determine la biopsia será un dato fundamental para la evolución del paciente. En último lugar, la biopsia puede tener valor terapéutico o de tratamiento, sobre todo en aquellos casos en que se quiere monitorizar la respuesta a un determinado fármaco o para ver el efecto tóxico que está produciendo en el hígado algún medicamento como por ejemplo el metotrexato.

Estas son las principales finalidades que tiene una biopsia de hígado. A continuación se detallan las situaciones en las que estaría indicado hacer una biopsia hepática:

  • Hepatitis viral crónica: sobretodo en infecciones por virus de la hepatitis B y C
  • Hígado graso
  • Confirmar la presencia o ausencia de fibrosis y/o cirrosis
  • Enfermedades genéticas o metabólicas : como la Enfermedad de Wilson o la Hemocromatosis
  • Enfermedades autoinmunes que afectan al hígado: como la cirrosis biliar primaria o la hepatitis autoinmune
  • Sospecha de daño hepático secundario a medicamentos
  • Cuando hay alteraciones de enzimas hepáticos en la analítica
  • Evaluación de la hipertensión portal
  • Fallo hepático agudo
  • Fiebre de origen desconocido
  • Obstrucción venosa hepática
  • Enfermedad injerto contra huésped en pacientes con trasplante de médula ósea
  • Tumores hepáticos : tanto primarios como metastásicos

Como se hacen las biopsias de hígado

Hay varias formas de realizar una biopsia hepática, dependiendo de la finalidad de la biopsia y de las propias complicaciones que cada paciente pueda presentar. Normalmente se obtienen muestras de entre 1 y 3 centímetros de longitud y un diámetro de entre 1,4 y 1,8 milímetros. A continuación, se detallan los procedimientos más frecuentes:

Biopsia percutánea con aguja

Este tipo de procedimiento permite obtener biopsias al azar de diferentes localizaciones del hígado y por tanto es una buena opción para patologías que afectan difusamente a todo el hígado. Dentro de este mismo procedimiento, existen varias formas de llevarlo a cabo:

    • Menghini: la biopsia se extrae gracias a la aspiración o succión del material
    • Vim-Silverman: la biopsia se consigue por agujas que cortan el material
    • Bravo: la biopsia se realiza con agujas con resorte.

Biopsia transvenosa

Este tipo de biopsia está indicada en pacientes con problemas de coagulación, cirrosis, ascitis severa, obesidad o sospecha de tumor vascular. Se basa en la introducción de un catéter por la vena yugular o bien por la vena cava inferior hasta llegar a una vena hepática. En este momento, se utiliza una aguja fina para traspasar la vena y así conseguir la muestra de hígado. Normalmente estas muestras son más pequeñas que las obtenidas por vía transcutánea. Debido a sus características, es posible que el tejido se fragmente, por lo que se dificulta mucho más el diagnóstico final.

Biopsia laparoscópica

Este tipo de biopsia consiste en la toma de una muestra de hígado mediante la directa visualización de éste gracias a la laparoscopia, es decir, el médico hace una pequeña incisión en el abdomen e introduce un pequeño dispositivo óptico que le permite ver toda la cavidad abdominal y de esta forma hacer la biopsia. Esta técnica ha mejorado mucho con el tiempo, gracias a la introducción de instrumentos laparoscópicos de menos de 2 milímetros de diámetro, que disminuyen las posibles complicaciones.

Biopsia incisional en cuña

Este procedimiento se basa en la obtención de una muestra de la superficie del hígado durante la cirugía abdominal. Las indicaciones para este tipo de biopsia incluyen las infecciones peritoneales, la estatificación del cáncer, hepatoesplenomegalias inexplicadas o ascitis de origen incierto.

Biopsia con aguja fina

Este tipo de biopsia se realiza con la ayuda de una tomografía axial computarizada (TAC) o bien de una ecografía. Las muestras obtenidas por este método son buenas tanto para el diagnóstico por histología como por citología.

Respuestas rápidas a las preguntas frecuentes

¿La biopsia de hígado duele?

La vía de abordaje más frecuente para realizar una biopsia hepática es la percutánea. En este caso, antes de realizar la punción con la aguja, se administra un anestésico local, con el fin de que el procedimiento sea lo menos doloroso posible.

¿Cuáles son las complicaciones, efectos secundarios o riesgos de la biopsia de hígado?

Aunque la biopsia de hígado es un procedimiento ampliamente utilizado y seguro, hay complicaciones que debes conocer. Las más frecuentes son el dolor en el lugar de la biopsia, reacción vagal,  sangrado posterior o la infección. También puede darse la lesión accidental de órganos vecinos durante la punción, aunque es una complicación rara.

Estas son las complicaciones generales. Pero hay los riesgos variarán dependiendo de la vía de abordaje de la biopsia. Por ejemplo, si la biopsia es transvenosa por vía yugular, se pueden producir daños en los nervios faciales o  en la voz, o muy raramente se puede producir la perforación del pulmón.

¿Es peligrosa la biopsia de hígado?

Como todo procedimiento médico, la biopsia hepática tiene sus complicaciones y riesgos. La experiencia del médico que realiza la biopsia será determinante para evitar ciertas complicaciones. Pero también características del propio paciente serán importantes para el desarrollo final del procedimiento. Se estima que la biopsia hepática estándar tiene una tasa de mortalidad de entre 0,1% y 0,01%.

¿Cuánto tarda la recuperación después de la biopsia de hígado?

El tiempo de recuperación de una biopsia de hígado que normalmente requiere de un ingreso corto para controlar las posibles complicaciones que pueda presentar el paciente. Cuando el paciente se va para casa, es posible que el médico recomiende no realizar actividades intensas, levantar peso o hacer ejercicio durante una semana. El dolor en la zona de incisión de la biopsia puede permanecer durante unos días.

recuperacion biopsia de higado

Me van a hacer una biopsia de hígado, ¿qué preparación tengo que hacer?

El médico especialista te dará todas las instrucciones que tengas que seguir antes de realizar la biopsia. Dependerá de cada caso, pero es posible que alguna medicación se suspenda el día anterior a la biopsia.

¿Cuánto dura una biopsia de hígado?

Dependerá de la vía de abordaje de la biopsia. La propia toma de muestra no debería durar más de 15 minutos, pero los preparativos previos de asepsia, anestesia y abordaje pueden variar mucho desde 15 minutos a una hora.

¿Cuándo tendré los resultados de mi biopsia de hígado?

Cuando el medico especialista ya ha acabado el procedimiento, envía las muestras al laboratorio de Anatomía Patológica. En este momento, se empieza el procesamiento de la muestra, que consiste en fijar el tejido en una solución de formol tamponado al 10%. Posteriormente el tejido se introduce en un procesador en el que se va pasando el tejido por alcohol a diferentes concentraciones. Después de esto, el tejido se incluye en parafina, que es un fijador que facilitará posteriormente el corte fino de la muestra. Por último, la biopsia se tiñe con Hematoxilina-Eosina, colorantes que, combinados, permiten al patólogo visualizar las características morfológicas y citológicas de las células, para su estudio.

Todo este proceso puede tener una duración de una semana, aproximadamente.

¿Qué enfermedades del hígado se diagnostican más?

Las indicaciones más frecuentes para realizar una biopsia de hígado son la alteración de las enzimas hepáticas en la analítica, el estadio de fibrosis y/o cirrosis y las hepatitis virales crónicas.

¿Se realiza una ecografía del hígado?

Se realiza una ecografía hepática con el fin de decidir el punto más adecuado por el cual hacer la incisión de la aguja. También se utiliza la ecografía para descartar posibles lesiones que puedan contraindicar la biopsia.

¿Quién realiza la biopsia de hígado?

El médico especialista en radiología o radiólogo es el encargado de realizar la biopsia hepática, ya que normalmente las técnicas de imagen son necesarias para llevarla a cabo.

Cáncer de hígado

Existen varios tipos de cáncer de hígado. Su clasificación depende de la célula de la que deriva el cáncer. El más frecuente es el carcinoma hepatocelular o hepatocarcinoma.

Carcinoma de células hepáticas o Hepatocarcinoma o Carcinoma hepatocelular

Es un cáncer muy frecuente en países africanos del Sahara y el Sud-este de Asia. Normalmente se da en pacientes mayores de 50 años aunque se han descrito casos en pacientes más jóvenes o incluso niños. Los hombres se ven más frecuentemente afectados que las mujeres, sobre todo si está asociado con cirrosis.

Síntomas

Normalmente se presenta como dolor abdominal, ascitis o agrandamiento del hígado. Si aparece ictericia obstructiva, esta puede ser resultado de invasión tumoral del conducto biliar común.

También pueden aparecer otros síntomas sistémicos como la hipercolesterolemia (colesterol en sangre aumentado), hipoglicemia (azúcar en sangre disminuido), hipercalcemia (calcio en sangre aumentado) o síndrome carcinoide entre otros. La elevación de la alfa-fetoproteina (AFP) también es bastante común en los pacientes con hepatocarcinoma.

Factores asociados

Hay muchos factores que se han relacionado o asociado al hepatocarcinoma. Se ha demostrado que algunos de estos factores están íntimamente relacionado con el cáncer, y otros todavía están en estudio:

  • Virus hepatototropos: dentro de esta categoría se encuentran el virus de la hepatitis B y C, los cuales se consideran hoy en día como la principal causa de carcinoma de células hepáticas.
  • Cirrosis: se calcula que el 3% de pacientes con cirrosis desarrollarán carcinoma hepatocelular.
  • Displasia celular
  • Hiperplasia adenomatosa
  • Exposición a dióxido de torio: antigualmente utilizado como contraste radiológico. El período de latencia (período entre la exposición y la enfermedad) es de 20 años, aproximadamente.
  • Esteroides androgénicos y agentes progestágenos
  • Deficiencia de α1-antitripsina: aún existe controversia sobre la asociación de esta alteración metabólica con el cáncer de hígado.
  • Ataxia-telangiectasia: un pequeño porcentaje de casos hepatocarcinoma se ha visto relacionado con esta inmunodeficiencia congénita.
  • Aflatoxinas: la intoxicación alimentaria con productos metabólicos producidos por el crecimiento del hongo Aspergillus flavus también se ha relacionado fuertemente con el cáncer de hígado.

Características histológicas:

Se trata de una proliferación descontrolada de hepatocitos (células del hígado) con patrón trabecular, sólido o tubular. Si el cáncer está muy bien diferenciado, es decir, las células se parecen mucho a los hepatocitos normales, el diagnóstico patológico será muy complicado. Por este motivo, hay algunas técnicas inmunohistoquímicas que ayudarán al patológo en el diagnóstico, como por ejemplo AFP, EMA, ferritina, HepPar-1 o MOC-31.

Diseminación y metástasis

El hepatocarcinoma se disemina rápidamente por el sistema venoso portal, en primer lugar, hacia otras localizaciones del hígado, y en segundo lugar, hacia el pulmón. Otros lugares de diseminación pueden ser:

  • Metástasis en ganglios linfáticos, en las glándulas adrenales u óseas
  • Invasión tumoral del árbol biliar
  • Invasión del diafragma

Tratamiento y pronóstico

La media de supervivencia del carcinoma hepatocelular no tratado es de aproximadamente 4 meses. Aunque si se trata eficazmente, la supervivencia puede aumentar hasta 5-10 años. Las causas más frecuente de muerte son el fallo hepático y el sangrado gastrointestinal. En ocasiones, la necrosis masiva de los hepatocitos o la rotura espontánea son la causa final de la muerte.

El tratamiento más eficaz actualmente para el carcinoma hepatocelular es la resección completa del tumor. Hay casos en los que el trasplante de hígado ha resultado curativo, sobre todo en casos en que el tumor es pequeño y único. La quimioterapia puede ofrecer efectos paliativos en pacientes con tumores inoperables.

Respecto al pronóstico, se deben tener en cuenta los siguientes factores:

  • Estadio: es el factor pronóstico más importante.
  • Tamaño del tumor: normalmente tumores de <5cm tienen mejor pronóstico.
  • Encapsulación: si el tumor está completamente rodeado por una cápsula, se comportará mejor que el que no la tenga.
  • Número de tumores: como es lógico, tumores únicos tienen mejor pronóstico.
  • Afectación de la vena porta: este es un factor de mal pronóstico.
  • Tipo microscópico: la variante fibrolamelar tiene un mejor pronóstico, mientras que la presencia de componentes sarcomatoides o colangiocelulares, tienen mal pronóstico.
  • Características microscópicas: el paciente tendrá un peor pronóstico si presenta invasión vascular, grado nuclear alto o actividad mitótica.
  • Presencia de cirrosis: es también un factor de mal pronóstico si se asocia con el cáncer.
  • Niveles en suero de AFP: niveles altos en el momento del debut significan un peor pronóstico para el paciente.
  • Edad y sexo: en principio la edad avanzada o el ser hombre o mujer no influyen en el pronóstico del carcinoma hepatocelular.
  • Amplificación c-MYC: se ha visto que la asociación de esta alteración genética con el hepatocarcinoma predispone a un peor pronóstico.

Referencias

Liver Pathology for clinicians – Maural O’Neil, Ivan Damjanov, Ryan M.Taylor